MESA TEMÁTICA

Participación juvenil y política
La Mesa de Participación Ciudadana y Política es un espacio que reúne a organizaciones y liderazgos jóvenes interesados en que las juventudes tengan una voz real en las decisiones que afectan sus vidas y territorios. Su punto de partida fue reconocer que abrir espacios para jóvenes no garantiza, por sí solo, una participación significativa. Persistían barreras como el desconocimiento de los mecanismos existentes, la falta de reconocimiento de las formas comunitarias, culturales y digitales de participación, y el débil seguimiento a las propuestas juveniles.
La conversación comenzó a organizarse alrededor de una pregunta:
¿qué modelos permiten integrar de manera sostenible la voz juvenil en la toma de decisiones y, al mismo tiempo, fortalecer su bienestar, su capacidad de actuar y sus vínculos comunitarios?
Ese intercambio produjo un cambio de perspectiva. La participación dejó de entenderse únicamente como la presencia de jóvenes en reuniones o espacios institucionales. Los registros mostraron que adquiere sentido cuando está conectada con decisiones concretas, reconoce la experiencia juvenil como conocimiento válido y construye relaciones de corresponsabilidad con personas adultas e instituciones. También apareció una tensión central: encontrar un equilibrio entre estructuras que den continuidad y metodologías suficientemente flexibles para responder a cada territorio.
Antes de formular recomendaciones para otros actores, la Mesa decidió mirar hacia adentro. Sistematizó las experiencias de las iniciativas participantes para comprender cómo trabajaban, qué obstáculos enfrentan y qué aprendizajes podían compartir. Este ejercicio amplió la noción de participación: además de los mecanismos formales, reconoció liderazgos comunitarios, colectivos y acciones territoriales. La dimensión intergeneracional cobró entonces especial importancia como una oportunidad para reducir brechas de poder, generar confianza y enriquecer las decisiones con perspectivas distintas.
El producto previsto inicialmente como un documento de recomendaciones empezó a transformarse en una herramienta práctica. Finalmente, estos aprendizajes tomaron la forma de
Voces que inciden
un juego de simulación sobre participación intergeneracional. Mediante dilemas, roles y decisiones colectivas, la herramienta busca provocar conversaciones sobre confianza, legitimidad y participación.

Sus pruebas mostraron que su valor principal está en permitir que actores diversos comprendan otras perspectivas, negocien y reflexionen sobre situaciones complejas.
El proceso deja así no solo una herramienta, sino una comprensión compartida: la participación juvenil requiere confianza, continuidad, adaptación territorial y posibilidades reales de incidir.

El juego convierte estos aprendizajes en una experiencia replicable, mientras su documentación busca sostener la evidencia y orientar futuras alianzas y acciones.







